- Porto Retratos
- Psicodrama y mar de fondo
Adriana Piterbarg
- “El Norte también existe...”
habrán pensado los portugueses, quizás por eso la comisión
organizadora del III Congreso Iberoamericano de Psicodrama eligió como
sede a Póvoa do Varzim, una ciudad bien al Norte de Portugal, cerca de
Porto (Oporto). Me gustó que no fuera ni la Capital, ni siquiera una
ciudad de las más importantes el punto de encuentro. Una ciudad
balnearia, parecida a una Mar del Plata de allá y entonces, una ciudad
antigua, descolorida, casi sin plantas ni estridencias, sin carteles
luminosos ni apurones. La ciudad se nos abrió amplia, tranquila y con
un mar de fondo. Un mar que nos acompañaba asomándose impetuoso por
los ventanales de la Sala Panorámica, filtrando su canción en los
momentos de silencio. Psicodrama y mar de fondo... Creo que al
trabajar en Psicodrama siempre tenemos un mar de fondo: podemos bucear
en las profundidades o simplemente refrescarnos en la orilla, pero en
el escenario siempre hay un “mar de fondo”donde la escena es sólo la
cresta de la ola, ola que con su movimiento genera otras olas...que
con su movimiento...
- Póvoa do Varzim desplegó su
aire marino y allí llegamos, más allá o más acá de las sutilezas
idiomáticas encontrándonos en el “como si” de lo real y en lo real del
“como si”.
- ¿Qué hicimos en esos cuatro
días?
- Pensar en acción, espolvorear
técnicas,
- encender miradas, críticas y
aplausos,
- encerrar secretos en un globo,
- descubrir entre tantos un
doble, acumular abrazos,
- armar fuentes con papeles
rotos...
- Si me dan a elegir, algo que
traje de este Congreso fue el descubrir en la Escuela Venezolana un
modo de abordar el Psicodrama de manera tan desacartonada como
profunda.
- Para cerrar estos cuatro días
viajamos un buen rato hasta la ciudad de Coimbra, precisamente a la
Universidad de Coimbra, la más antigua y prestigiosa de Portugal. Al
entrar al aula magna un aire ceremonioso colmó el ambiente. Un
“profesor”, correctamente vestido para la ocasión, comenzó a dar un
discurso. Lo acompañaba una actriz (mimo) y una pantalla con efectos
especiales. Tanta solemnidad era en realidad sólo el marco de una
excelente puesta en escena. Un modo divertido de despedirnos que nos
permitió reírnos de los tantos clisés que utilizamos habitualmente los
psicodramatistas.
- Portugal nos obsequió un mar de
fondo, días frescos, sopa caliente al mediodía, y sobre todo una
cálida disposición de los dueños de casa. En un momento me acerqué a
una de las integrantes de la comisión organizadora para preguntarle
cuantos eran trabajando, la sensación era que todo funcionaba tan,
pero tan bien que debían ser un montón. Me contestó: “Somos pocos pero
con muchas ganas”. Las muchas ganas también estuvieron en los muchos
argentinos que viajamos hasta el Norte portugués con las valijas
repletas de variados trabajos. Para contar brevemente algo de lo que
llevamos, en una suerte de “Zapping dramático” (Lacolla), diría que:
intentamos transitar “Los diferentes espacios-tiempos del Psicodrama”
(Albizuri de García), construyendo “Puentes entre la escena y el
cuerpo” (Buchbinder), para “Recuperar riquezas y carencias” (Brusca),
transitando “De la desesperanza a la esperanza” (Bitman – Gross),
buscando la “Construcción de la memoria colectiva” (Garavelli). Para
eso “Trabajamos con títeres” (Fernández – Waisman) entre “El duende,
la bruja y el hombre de palo” (Wenk). Nos conectamos haciendo
“Psicodrama Online” (Lapetina – Zuretti) y aplicamos las “2001
técnicas para abrir el juego de la producción grupal” (De Luca –
Piterbarg)
-
- Y si de abrir el juego se
trata... el juego quedó abierto para el 2003, ya que Argentina podría
ser la sede del IV Iberoamericano. Es cierto que vivimos un tiempo de
urgencias, plagado de incertidumbres, infectado de malestares
colectivos...y sino “Aquel que esté libre de conflictos que preste la
primer escena”, pero justamente el Psicodrama es una herramienta
privilegiada para convertir lo imposible en problemático. Quizás el
pensar el Iberoamericano en suelo argentino permita entrecruzar
algunos caminos, saliendo de las islas que imponen la diversidad de
líneas teóricas para encontrarnos en un accionar común.
- Un Congreso Internacional
brinda la ocasión de demorarse en obviedades y mirar más allá de las
propias narices,
- Encontrándose con otros modos
de utilizar la misma herramienta,
- Encontrándose con otros modos,
- Encontrándose con otros,
- Encontrándose...