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ESCUELA DE ARTE & PSICODRAMA
SEIS SOMBREROS PARA PENSAR

 

FUNDAMENTOS TEÓRICOS PROPUESTOS POR DE BONO
(Síntesis realizada por Adriana Piterbarg)

 

El tipo de pensamiento que promueve el método de “Seis sombreros” está relacionado con el trazado de mapas. Se trata de investigar un tema para trazar un mapa. Una vez trazado éste se puede elegir la ruta, pero esto ya no forma parte del método. El objetivo es generar una variedad de posibilidades sin tomar posiciones con respecto al tema. Se intentan generar espacios probables, líneas de acción, restricciones, contraindicaciones, posibilidades que se pueden abrir en escenarios futuros, oportunidades que pueden aprovecharse, consecuencias que podría traer la aplicación de un proyecto o idea, informaciones que se disponen acerca de un tema, grados de certeza de esa información. Se intenta también delimitar áreas de relevancia e irrelevancia de subtemas en relación al tema central, áreas que deberían explorarse más profundamente, información que es necesario buscar. Se busca sacar a la luz las bases afectivas y axiológicas que se encuentran en las diferentes posiciones, los prejuicios, predisposiciones y objetivos.
De Bono supone que las condiciones del juego permiten el distanciamiento necesario para ejercer un pensamiento cartográfico.
El carácter lúdico del método favorece un mayor distanciamiento respecto a las ideas generadas. No hay ideas personales sino “ideas
de sombreros” y por lo tanto las ideas son consideradas grupales. Podría considerarse que la utilización de los sombreros permite abrir el espacio del “como si”, los integrantes pueden pensar y decir cosas que de otro modo no se permitirían.
El método separa artificialmente seis momentos diferentes del pensamiento. Según De Bono, esto permite centrar, enfocar el pensamiento. La argumentación resulta así más dirigida y productiva. Se hace más simple y sistemático el pensamiento, facilitando que el pensador trate una cosa después de la otra y además se asegura que haya variación de pensamiento y que se pase por todos los momentos necesarios del mismo.
 
CADA SOMBRERO INDICA UNA FUNCIÓN DEL PENSAMIENTO

 

SOMBRERO BLANCO: Nunca se pude tratar a los hechos y las cifras en forma objetiva si se los presenta como parte de una argumentación; por lo general se los utiliza con un propósito, para presentarlos a favor o en contra de algo. Por ello necesitamos un “seleccionador artificial” capaz de mostrar sólo los hechos sin los argumentos.
La función esencial del sombrero blanco es brindar o pedir información objetiva pertinente en momentos tales como:
a) Empantanamiento de una discusión por falta de información.
b) Uso de información dudosa para construir un argumento, idea o
proyecto. Se pide en este caso grados de certeza sobre la información presentada.
c) Cuando se utiliza información errónea.
 
SOMBRERO VERDE: Es el que se ocupa de una mirada esperanzada sobre el tema. Es el sombrero del pensamiento lateral y provocativo. Para cumplir su función puede hacer uso de algunas técnicas de pensamiento lateral, o bien proponer ideas novedosas sobre el tema.
 
SOMBRERO ROJO: El pensamiento de éste se refiere a emociones, sentimientos, corazonadas, intuiciones. Ofrece un canal definido y formal para expresar abiertamente estos elementos. El sombrero rojo nunca debe dar justificaciones de sus sentires, modificarlos o investigarlos. Permite incluir en el mapa las regiones teñidas emocionalmente, los prejuicios, las pasiones, los miedos. Podemos adecuar y evaluar nuestras propuestas mejor si incorporamos en el mapa estas consideraciones.
El sombrero rojo expone sus emociones en situaciones tales como:
a) Cuando la discusión tiene una apariencia racional, pero está basada en las emociones.
b) En el caso en que se sospeche que en torno al proyecto o tema tratado existen miedos, excesivo optimismo no justificado, prejuicios, opiniones no justificadas.
c) Momentos de clímax positivo o negativo en torno a una idea o proyecto.
 
SOMBRERO AMARILLO: El pensamiento del sombrero amarillo se concentra en los aspectos positivos de una situación. Tiene una mezcla de curiosidad, placer, codicia, y deseo de que las cosas ocurran. Se trata de una búsqueda deliberada de lo positivo.
Puede basarse en la experiencia pasada, la información disponible, deducción lógica, presentimientos, tendencias y suposiciones.
En cualquier caso el sombrero amarillo intenta buscar razones lógicas para su propuesta. Se trata de un pensamiento constructivo.
Las propuestas se hacen para que algo mejore, no necesariamente son respuestas espaciales o ingeniosas, pueden darse soluciones rutinarias. El pensamiento del sombrero amarillo abarca un amplio espectro que va desde el aspecto lógico y práctico hasta el esperanzado, (por eso a veces se confunde con el sombrero verde).
Las funciones específicas de este sombrero son:
a) Generar propuestas para la realización de las ideas mencionadas.
b) Completar positivamente las propuestas a medio armar.
c) Proponer modos de superar obstáculos.
d) Mostrar la otra cara de lo negativo.
 
SOMBRERO NEGRO: Es un enfoque negativo pero no emocional, sino lógico. No debe tener un estilo argumentativo sino debe limitarse a señalar tomando distancia.
Es sumamente útil tenerlo en cuenta cuando hay excesivo entusiasmo en torno a una idea, o en el caso de que un proyecto parezca perfilarse como acabado.
Las funciones del sombrero negro son:
a) Señalar riesgos, deficiencias, falsas expectativas, problemas potenciales, restricciones no vistas, falacias que se han cometido.
b) Propone escenarios futuros alternativos en los cuales la idea o proyecto no funcionará.
c) Haciendo cuestionamientos siempre desde una mirada negativa.
 
SOMBRERO AZUL: Tiene un control panorámico que le permite indicar que sombrero debe intervenir en cada circunstancia.
El pensamiento del sombrero azul tiene la función de ordenar las discusiones, de acuerdo a los objetivos centrales en juego.