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- Los duelos en el cuerpo
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- La clínica psicoanalítica de
nuestros días nos enfrenta permanentemente con nuevos desafíos.
Anorexia y Bulimia; Adicciones; Síndrome de Pánico; Sida; Síndrome de
Fatiga Crónica; Trastornos de Narcisismo; Intensos dolores corporales;
Depresiones crónicas; etc., son algunos de los nombres que tienen
estos síntomas con los que los pacientes llegan a nuestra consulta. La
particularidad de muchos de ellos es que atraviesan, se colocan del
lado de la mostración en el cuerpo. Nos muestran un sufrimiento. Es la
propia noción de clínica, el inclinarse, la que se ve conmovida por
esta avalancha de formas que nos obligan a repensar la eficacia y la
dirección de los tratamientos que conducimos. Neurosis narcisistas,
Clínica de borde, son algunos de los nombres con los cuales se agrupan
estos cuadros para poder pensar las Estructuras que con ropaje de
época desafían la "talking cure" freudiana.
- Para aquellos que nos llamamos
psicoanalistas el inclinarnos no es solamente una muestra de humildad
ante los problemas, sino también una muestra de desconocimiento ante
los diversos desafíos que nos coloca la cultura y en particular
nuestra práctica. Clínica y cura, todos conocemos aquel viejo chiste
psicoanalítico donde dos amigos se encuentran y uno le pregunta al
otro -"¿Qué tal, te mejoraste de tu síntoma? después de hacer 10 años
de análisis, vos que te piyabas"-. Y el otro le contesta -"No, me sigo
piyando, pero ahora no me importa"-. Poner en revisión el imaginario
social de nuestro oficio, trabajar sobre la posibilidad de la eficacia
de nuestro saber intentando que el sujeto pueda ligar este, su síntoma
a un objeto causa de deseo. Dejar de piyarse, recortar su goce y que
tal vez advenga algo del amor y de la creación.
- La idea de cura ha cambiado a
través de los siglos. Bien sabemos que no es lo mismo la cura
psicoanalítica que la cura médica. Tal vez nuestro oficio nos acerque
mas a la noción de cura en la antigua Grecia. La metanoia (trasmutación
de sentimientos) en la ciudad médica de Epidaurus era el cuidarse a si
mismo a través del conocerse a si mismo. Pero ¿en qué consistía este
cuidarse?, ¿cómo podemos pensar hoy esta temática?. El cuidado estaba
referido al poder hacerse preguntas, interrogarse sobre la propia
existencia, pero al mismo tiempo realizar una experiencia de cuidado
con uno mismo, hacerse interrogantes y conjugar ejercicios corporales
que tendrían que ver con los rumbos de la vida.
- Entre psicoanalistas, comienza
a ser consenso, que nuestra práctica clínica excede el hacer
consciente lo inconsciente. Si el conocerse también tiene que ver con
el cuidarse, las formas tradicionales de insight no alcanzan. Es
deseable buscar intervenciones de otra calidad. Conocerse y cuidarse
de otra manera en el setting analítico transferencial.
- Es el filósofo francés Michael
Foucault quien recuerda el "gnothi sauthon" como el cuidarse y el
conocerse articulados entre si, Foucault sostiene que la civilización
occidental ha desarrollado una discursividad del conocerse
desvinculada del cuidarse a si mismo como si pudiesen disociarse estas
prácticas. En el mismo sentido el historiador francés Paul Veyne nos
recuerda que los hombres no encuentran su verdad sino que la producen
como producen su historia, la verdad es muchas veces una historia
contada en síntomas y en signos. El psicoanálisis nos dice que no debe
ser abordado el síntoma sino que el que está enfermo es el sujeto.
Pero ¿De qué sufren estos pacientes?. ¿Por qué nos consultan?. ¿Cómo
es lo que padece?.
- Fue la preocupación por las
formas de la cura; el estancamiento de algunos tratamientos; la
aparición de diversos signos corporales en algunos pacientes lo que me
llevó hace casi veinte años, a acercarme al Análisis Bioenergético. El
Análisis Bioenergético es una psicoterapia que se propone integrar en
el tratamiento propuestas de experiencias con el cuerpo del paciente a
la elaboración analítica.
- Para Alexander Lowen, creador
de la terapia Bioenergética, la terapia psicoanalítica tal cual él la
conoce a mediados de la década del 50 en E.E. U.U. no da respuestas a
algunas de las problemáticas que tienen que ver con la clínica y la
cura de pacientes neuróticos. Su noción fundamental es que si bien el
análisis ayuda a comprender muchas cosas no hace con que las personas
sientan más. La idea de "sentir mas" como direccionamiento de la cura
viene asociada, en este autor, directamente a la idea de "insigth"; a
la conocida noción de "recordar con emoción" que había sido propuesta
por Freud. Lo que importa en esta concepción es la noción de que si el
recuerdo está asociado a la emoción puede producir un efecto
abreactivo o catártico y que a partir de ese momento lo que se
encontraba "fijado" en un síntoma comience a tener movilidad
funcional. Lowen retoma algunas proposiciones de S. Ferenczi
(Psicoanalista Húngaro) que había desarrollado la idea de una "técnica
activa" en situaciones en las cuales el análisis tradicional no podía
avanzar en el tratamiento de determinados pacientes. Ferenczi también
denominó a esta técnica como Bioanálisis o análisis desde abajo y la
pensó con diversas técnicas como la relajación y la catarsis,
queriendo encontrar también un fundamento biológico a la persistencia
de la neurosis.
- Una de las ideas básicas de
Lowen es que el organismo vivo se expresa mas claramente a través del
movimiento que a través de las palabras; de todas maneras aclara que
no es sólo a través del movimiento. La pregunta que Lowen se hace es:
¿Si las problemáticas de la personalidad y del carácter están tan
férreamente estructuradas en los movimientos físicos, en la forma de
la respiración, en las tensiones musculares; ¿no debería la empresa
terapéutica orientarse también al trabajo físico?. Esta va a ser la
piedra fundamental de la creación, por parte de Lowen, de lo que él va
a denominar "Análisis Bioenergético". Conjunción del Análisis del
Carácter planteado por W. Reich y la práctica de ejercicios físicos de
tensión y relajación en diversas zonas del cuerpo. Acompañado por
propuestas expresivas de diversa índole.
- A la hora de apuntar las
diferencias entre la terapia Bioenergética y las técnicas psicológicas
tradicionales Lowen señala tres elementos diferenciadores. El
terapeuta Bioenergético analiza no solamente los problemas
psicológicos del paciente sino también la expresión física del
problema, y como esta se manifiesta en la estructura corporal y
fundamentalmente en el movimiento; la segunda cuestión sería que la
técnica envuelve una tentativa sistemática de liberar la tensión
física encontrada en los músculos contraídos espásticamente y el
último elemento de diferenciación sería que en la relación entre
terapeuta y paciente es incrementada de una dimensión que no está
presente en las técnicas verbales tradicionales dado que se hace un
trabajo físico aparte del tradicional trabajo verbal.
- Los tres elementos son al mismo
tiempo tres propuestas para transformar el dispositivo analítico tal
cual era, y aún es practicado en los círculos psicoanalíticos ligados
a la International Psicoanalitical Asociation (I.P.A.). Este
dispositivo innovador provendría de comprobar que muchos pacientes
pasan años en Psicoanálisis sin cambios significativos en sus miserias
neuróticas. El diagnóstico de la deficiencia está, para Lowen, en la
manera de abordar el tratamiento. Si los analistas, en general, se
ocupan de abordar el pensamiento de las personas, se mantienen en la
dualidad mente-cuerpo. El pensamiento puede transformarse pero el
cuerpo vuelve a repetir. En las propias palabras de Lowen: "...Freud
luchó contra este problema durante toda la vida. De esta lucha
surgieron formulaciones mas claras, (que constituyen la "psicología
del YO"). Sin embargo el mismo problema confronta a los actuales
analistas de modo tan agudo como fue con Freud" .
- La solución que ofrece Lowen a
esta problemática es volver a situar la mirada en el cuerpo a partir
de las "expresiones energéticas" de las emociones y los afectos.
Solución que a mi entender es una regresión a un saber médico como
forma de cerrar el enigma que nos lega Freud en su texto "Análisis
terminable e interminable", cuando sostiene que:
- "El resultado (de los refuerzos
pulsionales) es en todos los casos el mismo y confirma el poder
incontrastable del factor cuantitativo en la causación de la
enfermedad. En este punto , continúa Freud, tengo la impresión de que
debería avergonzarme por todas estas trabajosas elucidaciones, ya que
lo que ellas dicen es algo hace mucho consabido y evidente. Y, en
efecto, siempre nos hemos comportado como si lo supiéramos; sólo que
en nuestras representaciones teóricas las más de las veces hemos
omitido tomar en cuenta el punto de vista económico en la misma medida
que el dinámico y el tópico. Mi disculpa es, pues, advertir así sobre
esa omisión" .
- La Bioenergética nacida como un
desarrollo del Psicoanálisis americano sufrirá y sufre de algunos de
los límites y errores en los cuales este se habría estancado restando
como práctica adaptacionista del yo. Mi presentación de hoy está
jalonada de aquella búsqueda que encontró, en la relectura de Freud
que hace Lacan, nuevo impulso para pensar nuestra práctica y la teoría
que la sostiene.
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- LAS MARCAS DEL CUERPO
- Si partimos del cuerpo , que es
aquello que se muestra predominante en estas nuevas formas de
sufrimiento, es porque necesitamos volver a pensar la propia noción de
cuerpo en Psicoanálisis deshaciendo el viejo equívoco de la dualidad
mente-cuerpo; psique-soma. Diferenciamos cuerpo de organismo, el
cuerpo es un organismo marcado por la relación con un Otro, un Otro
primordial, no hay cuerpo sin relación con este Otro pero al mismo
tiempo la relación con este Otro nos hace portadores, aún sin saberlo
en los tiempos constitutivos de sus marcas, de sus deseos, y también
de sus palabras. Esta será la noción de cuerpo que sostendré en este
texto. Cuerpo marcado por el amor, que en los tiempos constitutivos es
un amor alienante pero al mismo tiempo un amor que nos da vida. Amor y
deseo. Sostendré que la formulación de Lacan de los tres registros
articulados para pensar nuestra vida anímica también nos pueden servir
para pensar el cuerpo. Los tres registros a los que me refiero son el
simbólico, el imaginario y el real.
- Sabemos también que la propia
noción de cuerpo en la medicina y en nuestro saber cotidiano han
cambiado con el discurso científico, hoy podemos nombrar partes del
cuerpo que no nombramos a principio de siglo. El esófago, la ubicación
del hígado, del páncreas, saber algo mas sobre nuestra musculatura y
sobre nuestras articulaciones, etc. Este cuerpo ha sido disecado,
parcializado, exaltado, etc. En el nombramiento perdemos un organismo,
el poder nombrar las partes del cuerpo no es un proceso ocioso,
produce un cuerpo diferente. Proceso de duelo del organismo para
devenir cuerpo. Castraciones diversas que transforman incesantemente
un organismo en cuerpo.
- Tomemos dos elementos que el
psicoanálisis nos brinda para pensar la temática del cuerpo. El
primero es el desvalimiento o el desamparo que Freud nombra con la
palabra hilflosigkeit y que es que para nuestras primeras funciones de
la vida dependamos de Otro. Dependemos de los cuidados, del deseo, de
los toques, de las caricias de un Otro. El estado de desamparo es un
dato estructural en nuestra historia. La impotencia del recién nacido
humano incapaz de realizar una acción coordinada eficaz para aliviar
las primeras tensiones de necesidad. De este dato nos interesa
resaltar dos consideraciones. La primera es el lugar de la madre. Más
explícitamente de la "función materna" como un lugar de omnipotencia.
Influencia decisiva en la estructuración del sujeto que se constituye
así en la relación con un Otro primordial y Omnipotente. (El famoso
dúo narcisismo/madre fálica). La segunda consideración es en relación
a la "angustia" que puede provocar este estado de desamparo y que se
convierte en el "prototipo" de la situación traumática. Cualquier
pérdida y/o separación nos puede volver a remitir a estas vivencias.
- La segunda característica
humana es que nacemos en la lengua de Otro. Nacemos en un mundo donde
vamos a escuchar un lenguaje y vamos a adquirir ese lenguaje, pero en
el camino de adquirir esa lengua ¿la lengua devendrá nuestra?. Seremos
hablados por esta lengua y hablaremos esta lengua dependiendo de que
posición tengamos en la vida; de como constituyamos esta posición en
la vida. La lengua materna en la cuál el niño llega al mundo aún antes
de nacer es una intrusión violenta. Es Freud que nos alerta cuando
estudia las fantasías sexuales, quien dice que estas son constituídas
con los restos de lo visto y oído. Traducción necesaria, operación que
realizamos para poder vivir en ese desamparo. Pero como sabemos;
traducir viene de traición (traudutore; traditore). Lo traumático
sexual es intraducible, permanece incomprendido, marcado como un
enigma.
- Parece mas claro expresarlo en
las palabras de Elias Cannetti, escritor y Premio Nobel de literatura
1981, que en su libro "La lengua absuelta" nos cuenta su propia
historia. En sus primeros años hablaba con su familia en Ladino.
Vivían en una comunidad judía de Bulgaria. Cuando tiene 8 años su
padre muere y la madre como duelo por la muerte de su marido deja de
hablar Ladino y Búlgaro y comienza a hablar con él la lengua íntima
que hablaba en privado con su marido que era el Alemán. No vuelve a
hablar Ladino con Cannetti con lo cuál el aceleradamente (tenía 8 años
y ya se habían mudado de Bulgaria para Viena) debía hablar Alemán.
"... Todos los acontecimientos de aquellos primeros años fueron en
Ladino y en Búlgaro. Después se me han traducido en su mayor parte al
Alemán. Sólo los acontecimientos especialmente dramáticos, muertes u
homicidios y los peores terrores se me han grabado en Ladino, y de
manera exacta e indeleble" .
- El Alemán nos dice Cannetti,
era una obligación, un deseo materno, era la posibilidad de entender
este mundo que su madre en duelo intentaba reconstruir. Al igual que
en el infante desvalido quedaran zonas intraducibles, inconsciente
compuesto de palabras y marcas en el cuerpo . Cannetti consigue
atravesar el duelo en donde podría haber quedado como prisionero
víctima del Alemán - Madre (Destino) para convertir ese rasgo en un
estilo creativo. Alienación y separación como dos operatorias
diversas. Seres parlantes marcados por un trauma fundante (castración
en el ser). Trauma de amor por el desvalimiento y trauma por la
"lengua extrajera" que nos baña al nacer.
- En el sentido de la separación
¿Podemos ubicar dos pérdidas que serán dos duelos diversos, palabras
que alienan al sujeto al deseo del Otro y resto del goce del Otro que
clama en el cuerpo?.
- AFECTOS E INTERVENCIONES DEL
ANALISTA
- El análisis, siempre
limitándonos en este caso a la neurosis, es en ese sentido una
historia de amor y dolor. En el campo del imaginario el amor nos lleva
a la fusión de los amantes, caracterizada tal vez por el mito del
andrógino. En el campo de lo simbólico es Lacan el que nos anticipa
que es dar lo que no se tiene (el falo), a alguien que no lo es (el
falo), y en lo real es donde se escribe esta letra y esta carta de
amor. La pulsión es la marca del Otro en el cuerpo y es sin objeto. La
carta de amor en lo real, en el campo del análisis la escribe la
experiencia analítica. Psicoanálisis como síntoma de nuestro tiempo,
intervenciones que permiten esta separación de las palabras letales
del Otro aunque reste, aún en esta experiencia, un objeto. Lacan lo ha
denominado objeto a. Que tendrá que ver con algo pulsional que resta
duelar siempre del Otro en nosotros. Línea demarcatoria entre objeto
de goce y objeto causa del deseo. Lugar en donde se ubica la
experiencia analítica. Tomemos como mas clásico el ejemplo del
destete. Separación que nos recuerda de que algo es mortal y finito.
Destete que tiene como condición que halla una madre deseante de otro
objeto que pueda destetar. Desamparo, desarraigo que guarda para sí en
el cuerpo del sujeto un lugar pulsional, que abre y cierra entre el
adentro y el afuera; labios que pulsan, posibilidad de la palabra y
también del grito, construcción del autoerotismo y del narcisismo y
también posibilidades de identificación a un pedazo del cuerpo que se
separa, que podrá ser mirada, voz, seno, excrementos, etc. Fijación
que por su brillo nos mantiene en el campo del goce, el ser para un
Otro. Esta experiencia clama desde el cuerpo. ¿Cuales serán las
operatorias del analista cuando lo que viene a nuestro consultorio no
es del campo de lo que alcanza, de lo que se dice con palabras y es lo
que está puesto en el cuerpo?. Si el síntoma se basta a si mismo y el
acting, (como duelo no realizado se muestra a un Otro), podemos
considerar las afecciones corporales como una forma de llamado al
Otro.
- Imagen de Juana, es una mujer
llegando casi a los 50 años con un cuerpo de niña, parece
inconmovible. La imagino sentada frente a la computadora, conversa con
alguien dentro de la internet, es de las primeras que esta conectada
en este país, es su gran orgullo. Nada de carne, su cuerpo es de un
gran Otro cultural, le interesa la realidad virtual. Hay una
incomodidad, consulta por un dolor de columna. Ha sido revisada por
infinidad de médicos, no hay diagnóstico certero. Este es el momento
de la consulta pero ¿es este un síntoma?. Interrogante que rondará
siempre el tratamiento. Hay también una anestesia general, una
historia de no sentir nada, "no tengo deseo, no quiero nada mas que
estar con la computadora; ¿es malo eso?, ¿me tendría que tratar?". En
el manuscrito G Freud nos habla de la anestesia corporal, la anestesia
como contraria a la voluptuosidad, opción tanática contraria a esa
energía que también circula por esos carriles. Juana y el Software con
el cual entra en INTERNET funcionan de la misma manera, sin carne pero
por circuitos energéticos informáticos. Anorexia: pérdida de la orexis
de la libido, falta de sensación voluptuosa. ¿Se podrá amar a alguien
a través de la INTERNET?. Nada de carne, tal vez autoerotismo, momento
primigenio en donde se deriva la constitución. Escenas de la clínica
del sujeto que ponen en primer plano algo del cuerpo, algo de lo
somático, falta de deseo sexual, anestesias del cuerpo. ¿Es posible
pensar la operatoria de un analista a través de los tres registro que
nos ha legado Lacan (real, simbólico, imaginario)?, ¿Es posible pensar
una operatoria a través de lo real?. ¿Cómo pensar el estatuto de los
afectos?.
- Sabemos que el dolor y los
procesos de duelo no son lo mismo que la angustia. El dolor es una
respuesta a la pérdida de objeto, la angustia es una respuesta a la
posibilidad de la pérdida de objeto. Pero que pasa cuando no hay otra
manera de velar el puro dolor de la existencia. ¿Cómo serán las
intervenciones del analista?. La cuestión, nos convoca Lacan en "L
INSU" , es saber si; si o no; el afecto se ventila con la palabra.
Algo de lo real que no se cubre ni con palabras ni con imagen. ¿Límite
del Psicoanálisis?. ¿Límite de nosotros Psicoanalistas?. Odio, amor,
culpa, dolor, etc. formas-afectos que circulan, real del cuerpo y
cuerpo de lo real. Detengámonos en el tema del dolor.
- Duelo y dolor, sabemos que son
de la misma raíz, pero estamos interesados en esta operación
tributaria del momento de la castración fundante. Duelo que en el
neurótico se ve perturbado en muchas mas ocasiones que ante la pérdida
de un ser amado. Es Jean Allouch quien nos advierte sobre la visión
romántica que Freud sostiene en su texto "Duelo y melancolía"; visión
romántica del duelo. Si este duelo por el Objeto no ha sido concluido;
y como nos recuerda Eva Lerner en la neurosis es casi siempre así, en
los enfrentamientos de la operatoria del duelo con la pregnancia de
algún objeto se produce una batalla que podemos llamar de vida o
muerte. O sea de duelo resto patológico, pero ya en la otra acepción
de la palabra, en la forma de desafío, en la forma de lucha. Lucha
contra la castración; pero lo que está amenazado es la capacidad
deseante del sujeto. ¿Qué sucede con los pacientes que traen estas
marcas en el cuerpo, que vienen a nosotros con estas marcas/afectos en
el cuerpo?.
- Sostengo que el dolor en este
caso es un afecto, sabemos también que es imposible la elaboración de
un duelo sin el atravesamiento por el dolor, dolor en el campo de lo
simbólico. La palabra dolor puede ser del alma, o del cuerpo.
- Intentando categorizar la
noción de afecto Isidoro Vegh nos acerca a través de una relectura del
texto freudiano "Lo inconsciente" una posibilidad de pensar, en la
metapsicología freudiana cual sería el destino de los afectos. Nos
dice Isidoro Vegh -"El significante se reprime, el sentimiento se
suprime"- y teníamos dos operaciones la verdrangung (pasar de
consciente a inconsciente) y la unterdrukung (nombra el paso del
consciente al inconsciente descriptivo, es decir al preconsciente).
Esto es : las ideas se reprimen, los sentimientos se suprimen. Isidoro
Vegh nos plantea, a partir de una minuciosa lectura de Freud, una
tercera operación que es la entziehung (sustracción) tanto a la
conciencia como al inconsciente. Se desprende de esta categorización
un enigma ¿a dónde va este afecto que no está ni en el consciente ni
en lo inconsciente?. Vegh nos acerca una respuesta. A mi me sirve
pensar que ese afecto -"Está en el cuerpo"-. Es de manera semejante
como también la categoriza Lacan en el Seminario de los "Cuatro
conceptos" cuando nos dice que el afecto, esa música va a otra parte.
Afectos que circulan en lo real, en una relación de desenlace con lo
simbólico y lo imaginario. ¿Es posible pensar la operatoria de un
analista; algunos tramos de un tratamiento con intervenciones
corporales que no tengan que ver solamente con interrupción de goce
sino que intenten la posibilidad de anudar lo que estaba desanudado?.
Esto nos plantea nuevos desafíos para la clínica. Alguna posibilidad
es la de pensar en intervenciones que tengan que ver con una
"reestructuración de la percepción" de la percepción de Juana de este
dolor/afecto; la posibilidad de ligarlo con su vida. Sabemos que la
operación de castración fundante nos deja con dos duelos; duelos por
el perfil letal de los significantes del Otro y también duelo en el
reclamo pulsional que esta en el cuerpo. ¿Será posible pensar
operatorias para esta bio-energía que circula en el cuerpo?.
Recordemos a Lacan cuando cita a Heráclito -"Bios es el arco de la
vida, pero su obra es la muerte"-.
- Le propongo a Juana que se
relaje en el diván y que se demore en este dolor de su columna; se
detiene en una respiración tensa. Hace un largo silencio; asocia una
escena infantil con su madre y su hermana. Es el velorio de su padre.
Parece conmocionada.
- Partiendo de lo real del dolor
algo del imaginario de sus enlaces afectivos comienza a circular.
Proceso de duelo. Juana se demora en el dolor sostenida
transferencialmente por mi presencia como analista. Reestructuración
de la imagen inconsciente del cuerpo, que como nos diría Francoise
Doltó, es un imaginario que no está compuesto sólo de imágenes. ¿Pero
por qué estos pacientes inscriben sus sufrimientos, sus afectos en
signos corporales?. ¿Serán estos síntomas los de una época de zapping
sin tiempo para demorarse?. Falta de espacio psíquico nos dice Julia
Kristeva. ¿Cuáles serán las operatorias mas eficaces que puedan
transformar un cuerpo alienado a un Otro a un cuerpo enigmático pero
protagonista?. A no desesperar los interrogantes son siempre un
prólogo para escribir, y este puede ser el comienzo de una historia.
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- David Szyniak
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